
Prepárate para un viaje musical que te llevará directo al corazón de los Andes. Este espectáculo combina la energía de un concierto acústico con la curiosidad y el encanto de una exposición única de instrumentos tradicionales andinos.
Más de 50 joyas sonoras —de viento, cuerda y percusión— procedentes de Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile y Argentina. Cada una tiene su propia historia: algunas llegaron en mochilas de viaje, otras son regalos de músicos amigos y varias nacieron en el propio taller de luthería del grupo.
Durante una hora, el público disfruta de un concierto cercano, cálido y lleno de matices, pensado para un aforo de unas 150 personas. Los sonidos se entrelazan con anécdotas, paisajes y emociones que transportan a las alturas andinas.
Y cuando la música se apaga… ¡la experiencia continúa! Los asistentes pueden acercarse, tocar, explorar y hasta hacer sonar los instrumentos expuestos. Una oportunidad única para sentir la vibración auténtica de los Andes en tus propias manos.
4 ó 5 mesas para la exposición y una toma de corriente de 230V.